Estremecedora, Javier. Me has hecho indagar en San Google para conocer un poco más este centro del horror. Es una utopía, pero esperemos que no vuelvan a existir sitios como este. Un abrazo.
Mejor ni imaginar lo que habrá sucedido en estos lugares siniestros. Siempre estas fotos son documentos de una historia que debe avergonzar a los que nos denominamos seres humanos. Un abrazo.
Buenas fotografía amigo Javier pero que malos pensamientos nos trae estos sitios.
ResponderSuprimirUn abrazo.
La verdad que ver estos lugares pone los pelos como escarpias....
ResponderSuprimirLa fotografia refleja el terror.
Besos
Impresiona mucho esa foto, a pesar de ser muy buena.
ResponderSuprimirUn abrazo
Aiss joder que YUYU tio!!!
ResponderSuprimirUn abrazo acojonado :(
Estremecedora, Javier. Me has hecho indagar en San Google para conocer un poco más este centro del horror. Es una utopía, pero esperemos que no vuelvan a existir sitios como este.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Estos sitios son terribles, sufro mucho cuando entro en alguno de ellos, tu foto lo muestra como es, y me hace sentir lo mismo. Saludos
ResponderSuprimirSeguro que las experiencias de sus moradores nos pondrían los pelos de punta. Buena foto. Saludos.
ResponderSuprimirMejor ni imaginar lo que habrá sucedido en estos lugares siniestros. Siempre estas fotos son documentos de una historia que debe avergonzar a los que nos denominamos seres humanos.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Una pena que existieran lugares cómo ese. La historia se encarga de que no olvidemos el holocausto. Una imagen que habla sola. Un abrazo
ResponderSuprimirMe gustan mucho los espacios viejos y olvidados.Saludos
ResponderSuprimirTerrível! Mas fica uma bela foto! De tudo fica um pouco. Abraço
ResponderSuprimirQue espectacular foto...me ha gustado mucho tu blog. Yo te invito a leer en el mio un escrito titulado "Caminando bajo la luz de la luna"
ResponderSuprimirQue buena fotografía Javier, me encanta los tonos que has captado y lo mucho que transmite. No necesita comentario.
ResponderSuprimirEnhorabuena y un abrazo.
Ramón